Autor Tema: [Fan Fic] Pocket MONSTERS: Gāgoiru no fukushū. (ガーゴイルの復讐) (+13)  (Leído 709 veces)

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Hypeantonio

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"No existen ángeles, ni mucho menos demonios, que alcancen la imprudencia del ser humano."


Estas eran las palabras que un mendigo, conocido por algunos como "He´ll", solía decir a sus Pokémon y a sus oyentes. Era un hombre, o un monstruo, o un hombre bajo una máscara, cuyo ropaje asimilaba al de un monje, y cuyo pelo era alargado y tintado en canas. La diferencia clara es que este monstruo no gozaba de las comodidades del clero o la belleza Kalosianas: era algo así como un filósofo cuyos palabros provenían de su propia conciencia, que eran causa de una vida errante, en la que enseñaba a los pueblerinos la importancia de sus ideas y sus dichos. Algunos dicen que este hombre, o bien monstruo, cayó del cielo, pero otros confirman el mal de su proceder, acusándole como demonio por sus fechorías.

He´ll conoció la exoticidad de la región llamada Hoenn, mas es proveniente de Kalos, y no de Hoenn. Kalos es su hogar, o quizás no tanto, ya que solo malos recuerdos trae de él. Kalos es reconocido por su increíble belleza, por sus preciosos Pokémon de tipo Hada, por sus fluidos parajes y monumentos, y por su rey, de nombre "Lys", que encarna los ideales de todos los villanos de cada poblado de la región.

¿Qué pintaba He´ll allí? ¿acaso no se dió cuenta de que él era un monstruo, un ser horrible que coexistía en el lugar inadecuado? Era impensable que un mendigo pudiese vivir en un mundo de gozos y de gente de buen porvenir, que un pobre aceptase los placeres del adinerado y que ese mismo adinerado quisiese tener a un desdichado a su lado. Sin embargo, es posible que el objetivo de He´ll no fuese otro que plasmar sus ideales en la corrupta sociedad que él había concebido, a manos de una sola persona, y no del horrible ser, el encarecido que pide limosna por su infortunio y por su marginación.

He´ll caminaba, y seguía haciéndolo una y otra vez, en búsqueda de la solución a su condena y de la transmisión de sus conocimientos, o, al menos, sabía que lo hacía para caminar. El monstruo no encontraba en su vida otra finalidad que el hecho de conseguir hacer lo que la propia finalidad requiere. Por esta misma razón, He´ll se equivocó. El enmascarado solo atendió al proceso, pero no halló producto alguno de sus acciones, quedando condenado, sellado bajo su asquerosa túnica y acompañado de algunos Pokémon que también compartían con él ese repugnante y monstruoso aspecto. Solo las bestias que estaban a su nivel sabían a lo que se refería He´ll con sus palabras, y quizás ni eso.
« Última modificación: 20 de Marzo de 2016, 08:47:16 pm por Hypeantonio »



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Re:[Fan Fic] Pocket MONSTERS: Gāgoiru no fukushū. (ガーゴイルの復讐)
« Respuesta #1 en: 19 de Marzo de 2016, 05:22:31 am »
"Nuestra Kalos es una bella región, no dejemos que la existencia de diablos dañe nuestra dote, no dejemos que los seres de horrible aspecto sobrepasen nuestra frontera."


Heraldos son estas palabras del escudo de la Dinastía del Fuego, imperante en la región, dirigidos a los comedidos Kalosís. Los demonios, para Lys, eran el símbolo del mal, de la perfidia y la mezquinidad. Obviamente, si lo eran para Lys, también lo eran para los ciudadanos, que asentían con plena conformidad. Cualquier Pokémon de aspecto horrible debía ser eliminado, era un insulto para una sociedad basada en las apariencias y en la cortesía, en la honra y en la galanidad, en la riqueza material.

De hecho, el rey Lys era hombre de andar con un bastón de oro, o más bien de rubí, y no con un palo de madera vieja para evitar la cojera, como se supondría que He´ll hacía por aquel entonces, tras haber pasado eones viajando. Aquellos que se acomodaron a un trono, con el mejor de los vestidos, y el mejor de los bastones, no eran capaces de comprender el placer del viaje, del descubrimiento, de la superación personal. Para Lys todo estaba servido: era heredero del mismísimo antiguo rey de Kalos, descendiente de su hermano, para ser exactos. Aquel antiguo rey era bien codiciado por todos en la época coetánea, así que este había ganado a pulso su clase, su posición social estaba determinada.

No era el caso de He´ll, un ángel caído que disfrutó de sus buenos tiempos y que ahora debería pagarlos por su error. El enmascarado comprendió que la sociedad en la que vivía no era profunda, un colectivo incapaz de ver aquello que se escondía tras su falso semblante. La humanidad nunca ha logrado describir a un ser vivo en su totalidad, solo ha sido capaz de seccionarlo en dos partes: ángel como "lo bueno" y demonio como "lo mezquino". He´ll, en tal caso, sería ambos, pero si él fuese tanto ángel como demonio, se supone que debería existir un conflicto interno, lo cual sería una de las peores enfermedades que uno podría tener: la bipolaridad.

Sin embargo, todo tiene un yugo, un punto de equilibrio, y He´ll hubo de lograrlo para poder superar su odio, su repudio a los que no son rechazados en la "auténtica" sociedad, liderados por ese desconocido "Lys", y no solo ello, sino también para calmar su ansia de justicia. Seguramente, el alma de He´ll era tan pura como lo era en sus días de juventud, pero su corazón tornó tan ardiente como la sangre que circula llena de furia, de ímpetu y rencor.

"Actuemos como lo haría el antigo rey" decía una y otra vez el rey Lys, tal vez, honorizando la labor de un monarca que dio todo de sí, que mostró amor hacia los Pokémon y que sería capaz de arriesgar su vida y la de todo lo existente con tal de no dejar que se marchite aquello que amaba. Ese monarca ya desapareció, murió, como mínimo, para los ciudadanos, y de él solo queda un legado de uso propagandístico.
« Última modificación: 20 de Marzo de 2016, 07:47:53 pm por Hypeantonio »

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Re:[Fan Fic] Pocket MONSTERS: Gāgoiru no fukushū. (ガーゴイルの復讐)
« Respuesta #2 en: 20 de Marzo de 2016, 08:46:35 pm »
Bien es sabido por todos que Lys era un hombre que gustaba de la perfección formal. A su lado siempre conservaba a su más querido Pokémon, un Pyroar, símbolo de la fiereza encarnada en el escudo de su dinastía, que ya lo era del hermano del antiguo rey, del cual poco se sabía por aquel entonces.

Sin embargo, pobres fueron los Pokémon que cayeron por su aspecto, algunos eran demoníacos, otros tantos hechiceros, y no faltaban los que suministraban armamento para la guerra. Es necesario describir, a grandes rasgos, el dolor que sufrieron todos estos Pokémon, incapaces de convivir con los humanos por ser como son, por haber nacido y muerto siendo horribles, por el simple hecho de tener poderes especiales, o llanamente "porque sí", una excusa que no estaba en las más grandes conferencias del rey Lys, pero sí en su atrofiada y salvaje mentalidad. Solo las más bellas y sutiles palabras iban a los destinatarios, que ya de por sí eran incapaces de leer en una época como lo fue el siglo XIII de la era Pokémon.

Lys poseía un símbolo llamado "Flor de Lis", este está basado en el mundo mitológico, en concreto, un lugar llamado "Francia", descrito en las leyendas de los más grandes pensadores Kalosís. Lys hizo de su capa un sayo (o más bien, se lo hicieron) y lo usó para representar la piedad del Pokémon Flor, que fue el que recibió todo el apoyo del antiguo rey. La flor de lis brillaba con fulgor junto al escudo de la Dinastía del Fuego, aunque tal vez así no fuese con aquel Pokémon, llamado Floette, cuyo tallo era seco y cuya flor era enlutada y cerrada, de color negro oscuro, que es más que el propio negro en su pureza.

La caballería de la Dinastía del Fuego sabía la grandeza de este símbolo, luchaba por él, mataba por él, salvaba por él. Los Pokémon que formaban el ejército, más de lo mismo, pero llevados, además, por las manos del cruel ser humano. Los Pokémon pasaron de ser ellos mismos a ser alianza de batalla, a ser otro objeto más. Sin embargo, ustedes deben saber que estos hombres son tan ingenuos como lo fue en su día el antiguo rey de Kalos, porque esa flor no cumple para nada la labor que sus miembros creen. El pobre Floette fue testigo de cómo el antiguo rey, tras su cara de ángel, escondía el amor de un diablo, de aquel que mata sin importarle el dolor con tal de ayudar a su único bien. Miles de Pokémon pedecieron en una antigua guerra de Kalos por culpa del excesivamente bueno rey, hará unos 2200 años, con tal de revivir a su querido Floette.

Los caballeros no comprendían y el rey no sabía, o más bien ocultaba, que el Pokémon flor era quien quería mostrar la fugacidad de la guerra, su sinsentido, los daños que provoca y los pocos beneficios que trae consigo. Pobre fue aquel rey, que mató por amor, que de ángel tenía mucho y de demonio otro tanto. Pobre fue la flor, que vio cómo el rey acribilló a inocentes Pokémon por tal de salvarla a ella. Pobres fueron y serán los Pokémon que murieron, inocentes y humildes, sin culpa de nada. Pero, ante todo, más pobres son el rey y sus siervos, y entre ellos dos, el rey, ignorante, en el cual reside toda la culpa, una culpa que luce sin escrúpulos. 

¿Qué puedes sentir tú cuando eres el único que puede percibir el mundo por ti mismo, cuando el resto de la humanidad solo es una imagen creada por tus ojos, y cuando esa forma de vida hace que, ver cómo alguien que te quiere de verdad, mata a todo por tal de salvar una sola vida, la tuya?

Sin embargo, cierto es que en este relato no nos interesa el paradero de la flor, sino más bien el de aquellos Pokémon que murieron, y de los que están a punto de morir. Debemos separar dos mundos, en el que uno, el lector, es víctima de lo que ha ocurrido, y otro, el del objeto o entidad que sufre el dolor, es la razón por la que el lector sufre. No será una experiencia fácil vivir lo que la flor vio por sí misma, pero sí es cierto que la venganza se sirve en un plato muy frío. Es el propio He´ll, del que nadie esperaría nada por su apariencia, quien no deja de rememorar la furia de los Pokémon que no tuvieron oportunidad de defenderse, de los que, ya de por sí incapaces de hablar, también eran incapaces de interceder en la injusticia. Unos versos recitados por He´ll abren las puertas al origen de esta historia:

"Ahora son inertes: pero algún día tomarán su venganza.
Las estatuas están a punto de actuar.
Para el cruento rey ha acabado la esperanza.
La terrible bestia acaba de despertar."
« Última modificación: 20 de Marzo de 2016, 08:58:12 pm por Hypeantonio »